Los 201 por aquí, los 232 por allí...y cuando ya tienes unos colocados aparecen tus compañeros de embajadores con otro taco para que lo coloques en el mismo montón, lo dicho, todo un castigo!Ordenar códigos tiene un fin y es que si surge cualquier problema con las entradas es el comprobante de que las entradas han sido recogidas, porque cuando necesitas un código buscas el montón y justo el que necesitas nunca está. Pero ayer sucedió algo inédito. Irene me dice que ha llamado Laura y que tenemos que buscar un código, lo normal es pensar que no va a aparecer, pero cogí un montón y era el tercero, no dábamos crédito.
Las entradas de la final estaban agotadas, pero apareció Marc Ostarcevic, el de las americanas de colores, y le digo de cachondeo que quedan entradas para la final, porque el día antes había pasado a preguntar. Justo miro y si, había dos entradas. Aunque lo nieguen deberían de reconocerlo Tamara y Laura reproducen entradas. Así la última entrada se la vendí a él mientras me tiraba los trastos, el hombre en su línea, y yo deseando que la entrada saliera por la impresora para dársela.
Ayer la tranquilidad de taquillas era la antítesis del Stand venta de entradas 2012, hasta la bandera! Nueve personas atendiendo. Gran iniciativa este año la de que todos los taquilleros pasaran por todos los puestos, por un año la unión de taquilleros ha sido total, y si hay que vender del 2012 se vende, porque nosotros lo vendemos todo!Como decía Cindy anoche, ver el stand lleno de gente dispuesta a atender y a relevar a sus compañeros era para que se saltara una lagrimita.
A las 8 y algo llegó la gran llamada que esperas durante todo el torneo, la voz de Laura diciendo cerramos taquillas, y gritos de euforia de fondo. Como locos a recoger entradas, material de oficina, recoger pertenencias, cerrar las taquillas y adiós, nos vamos a ver la final.
Corriendo todos a entrar por las puertas y a la difícil tarea de encontrar un sitio que ocupar. Los voluntarios no te dejan sentarte en las escaleras, pero cuando ya van a empezar a jugar no tiene más remedio que dejarte sentar. Y ahí estábamos en las escaleras de una esquina, con una señorita protestando porque nos habíamos sentado allí y nosotros pensando cállate que si no es por nosotros no estas ahí sentada bonita :D. Allí disfrutamos de grandes juegos, mientras la misma señorita leía artículos de la constitución, no me preguntéis porque, yo tampoco lo entiendo, y al otro lado tres señoras que comentaban el partido como si fuera una novela.
Finalmente ganó Djokovic, un partido bonito con puntos impresionantes y sobre todo dos grandes tenistas sobre la pista. Las taquilleras celebraban la victoria del serbio, en taquillas salimos un poco hartos de Nadal por culpa de los clientes, pero yo si quería que ganara Rafa, vamos Rafa!!
Tras terminar el partido corriendo a cotillear famoseo en los palcos, unas fotos, discursos de Novak y Rafa, y cuando Ion Tiriac cogió el micro la marea de gente comienza a salir por las puertas del estadio. Se escuchaban gritos entre el público de: ¡más parking! y es que ahí cuando están los jefes es cuando tienen que quejarse y no despotricar en las taquillas.
En este momento es cuando se esperaba mayor lío en el stand, así todos los taquilleros fueron dispuestos a echar una mano para que las cervezas fin de torneo nos la pudiéramos tomar todos antes, gran equipo y compañerismo. El jaleo no fue el esperado, quizás si hubiera ganado Nadal las colas serían mayores, así funciona la psicología del ser humano. Stand recogido, pedimos pizzas y entregamos bandas,por fin conseguimos que se quedara todo el mundo, hasta Miriam, que en tres años ha sido la primera fiesta en la que ha estado.
Los detalles de la noche son muchos así que casi mejor lo dejamos para dedicarle un post entero. A todos los taquilleros gracias por compartir esta semana, había ganas de acabar porque el cansancio de la semana se acumulaba pero por otro lado da pena, lo de todos los años.
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