Parece que fue ayer cuando los taquilleros cerraban la fiesta en la Caja Mágica, y meses después la maquinaria se pone en marcha de nuevo. Escasos cuatro meses nos separan del Madrid Open 2012, de volver abrir la caja y como no, las taquillas.
Este año la experiencia empieza antes, exactamente hace una semana. Si, he vuelto, parece ser que el “trabajo de mi vida” se resiste, empiezo a pensar que aún no se ha inventado.
Con la venta de entradas comienzan las anécdotas. Y la del viernes merecía estrenar la temporada del blog. Solo daré detalles porque es mejor contarlo en persona.
Un viernes a las 9.30 de la mañana recibes una llamada, como cualquier otra, interesada en comprar entradas. Comienza como todas: para qué dia? Y crees que continuará preguntando por la sesión, la categoría o la pregunta del millón: ¿lateral o fondo?
Cuando oyes a tu compañera decir que si quiere entradas para la final de Nadal contra Manolo Santana, o Iker Casillas, “si, ha decidido cambiar el futbol por el tenis” te das cuenta que a tu compañera le están gastando una broma y ella sigue la bola. Todos hemos vivido esta situación en algún momento, venta de entradas, el blanco perfecto para gastar bromas.
Pero esta broma acabó de manera diferente. Acabó con una compra de dos entradas de semifinal de día, que como recomendó una servidora es mucho mejor, y dos entradas para la final. Acabó metiendo un dni, un nombre, un teléfono, un correo, y una tarjeta de crédito que finalmente dio operación realizada con éxito.
No sabemos si el cliente pensó que verá a Nadal o Federer, o quizá a Santana que vuelva a vestirse de corto, o a Casillas que cuelga los guantes de portero para deslizarse por la tierra azul del Madrid Open.
Tras esto llegas a la conclusión que el público que compra entradas para el tenis es muy variopinto y nunca dejará de sorprendernos. Cada vez que descuelgas el teléfono tienes una aventura por delante, que no sabes como acabará. Pase lo que pase mejor tomárselo en serio. ¿Quién dijo que vender entradas era aburrido?
Rosa Poloooooo
ResponderEliminar¿Y cual es la moraleja de esta historia?
ResponderEliminarIntenta siempre ser profesional en tu trabajo ;P