sábado, 30 de abril de 2011

El teléfono no suena

El infierno de los teléfonos no ha sido tanto, creo que el que no hayan empezado a funcionar hasta las 12 de la mañana y que era sábado, ayudan en algo. Al llegar no sonaba ningún teléfono y ya hemos comprobado al llamar que saltaba el mensaje de : "el horario de oficinas es de lunes a viernes..." Si, cosas como estas siguen pasando a lo largo de los años, pero finalmente tuvo arreglo, comenzaron a funcionar los teléfonos, y evidentemente a llegar las quejas de la gente que había estado llamando.

Empezaron a sonar pero no tanto, lo que hizo que entre mis compis Manu y Patri hayan hecho una competición, de la que yo he quedado descalificada desde el principio por dedicarme como china a reenviar emails de compras, sobre quien de los dos cogía más llamadas. Esto ha provocado que la tarde fuera un poco más interesante y que llegaran a pelear por coger un teléfono. Finalmente Manu ha ganado y Patri mañana tendrá que llevar la comida a la mesa a su compi, mañana os cuento si lo cumple.

En el apartado de anécdotas hoy hemos tenido una de las buenas, como que te llegue un cliente al que el día anterior tu misma habías vendido unas entradas y te diga que en el control de accesos no le dejen pasar porque las entradas aparecen como que no han sido vendidas. Al comprobar el código efectivamente así era, la compra estaba cobrada pero anulada, ¿qué había pasado? Pues algo tan simple que con el jaleo de estos días le pases un posit a Raquel diciendo devuelve cuatro euros de los gastos de gestión de las invitaciones, y ella vea las palabras código de venta y devolver juntas, y anule una venta. No es bueno trabajar tanto :D

Y mañana para que los tres días sean diferentes toca una nueva aventura: stand futura. En cuatro años de torneo será la primera vez que pise el stand y por lo que me han comentado me espera: frío, poca gente y aburrimiento. Lo único bueno es que estoy más cerca de las pistas para ver algo de tenis, ya sabéis siempre hay que buscar el lado positivo, ¡buenas noches!

viernes, 29 de abril de 2011

La Ilusión, el sexto sentido

Estoy reventada, deseando tumbarme en el sofá o irme directamente a la cama, pero me he prometido no hacerlo hasta que actualice el blog cada día. Hoy comenzó el torneo, un día en apariencia tranquilo pero que la presencia de Nadal en el partido benéfico de la Fundación Félix Mantilla a hecho que tampoco sea un día de relax.

Lo primero nada más llegar era conocer las taquillas, Perales todo un lujo, un duplex con dos alturas y unas butacas en las que te puedes echar una buena siesta, y contestar como si estuvieras en el salón de tu casa "no quedan entradas para la final". Por lo que dicen las de Embajadores son la antítesis, la entrada de los pijos la "taquillas churrería".

Sobre incidencias hablar de pequeños sustos cuando varias personas con invitaciones de voluntarios les han denegado la entrada por problemas de duplicado, a Tamara ya le corrían sudores por la frente porque poco a poco iban apareciendo más implicados, y lo peor de todo que se iban juntando y haciendo grupito, que es lo peor que te puede pasar delante de la taquilla, les encanta hacer pandi para protestar. Finalmente todo ha quedado en un susto y se ha arreglado.

Sobre anécdotas no hay mucho que contar pero si hablar de una situación de esas que ocurren en la vida que te dejan paralizado. Durante cuatro años de torneo nunca había vivido esta situación, pero hoy se ha acercado a la taquilla un chico invidente, acompañado de una chica, a recoger las entradas que había comprado, y no solo eso, cuando se ha enterado que jugaba Nadal ha exclamado: "No me digas eso" y finalmente ha comprado entradas para ver al número 1. Para disfrutar del tenis no hacen falta dos ojos, sino agudizar el resto de sentidos y tener mucha ilusión, como todo en esta vida, con ganas no hay ni una barrera que se nos ponga por delante.

Y con esta última reflexión que me apetecía compartir me voy despidiendo, porque el cuerpo no da para mas. Mañana dejamos el lujo de Perales para volver a los "suburbios" de Embajadores, y encima encerrados en un cúbiculo con cuatro teléfonos que no dejan de sonar, ¿suena bien verdad? Pues mañana os lo cuento.

jueves, 28 de abril de 2011

Atentos, en un rato abrimos

El Open ya está aquí, y eso se nota en las oficinas. Esta mañana ha sido un trajín de teléfonos que no paran de sonar, clientes recogiendo sus entradas, tensiones...¡es lo que toca! Con tan solo un rato al teléfono ya tienes momentos inverosímiles, como que un señor te pregunte que como llega en metro a la Caja Mágica porque "el google maps dice que hay un río en medio" claro que con esa pregunta te dan ganas de decir: pues nadando! Pero no, educadamente le aseguras que el río no separa la Caja Mágica de la estación y podrá llegar desde el metro, no volando como dice el eslogan, sino andando, que seamos sinceros hay un buen paseíto, pero por el bien del señor no tendrá que llegar a nado. O el cliente que llama para preguntar si se venden entradas de paseo, y después de que un compañero le explique que no sabemos si saldrán a la venta y cuelgue vuelva a sonar el teléfono y sea el mismo señor preguntando lo mismo, seguro que pensó a ver si me toca otro y me dice lo que quiero oír, pero no hubo suerte.

Repasando la lista de "taquilleros" muchos repetimos, quizá nos guste la experiencia pero creo que la maldita crisis también tiene parte de culpa. Mañana día de reencuentros con los compañeros del año pasado, conocer a los nuevos y a nuestra nueva casa por unos días. Presiento que va a ser duro resistir porque con solo una mañana, y la clase de la tarde ¡estoy reventada! Esta vez el torneo me pilla fuera de forma, que dura es la vida del parado, pero una buena dosis de cafeína anima a cualquiera.

Mañana todo el mundo estará pendiente de la que llaman la boda del siglo, nosotros creo que nos enteraremos de los detalles por las revistas, para nosotros a partir de mañana solo existen Nadal y compañía. A dormir, que la Caja nos espera!

miércoles, 27 de abril de 2011

Comienza la aventura

Ya solo queda un día para que la Caja Mágica abra sus puertas. Antes de ella estamos nosotros, si si lo primero que te encuentras al llegar, esos cubículos son habitables y allí reside la especie de los taquilleros. Jóvenes dispuestos a vender entradas, y a evitar los mayores líos posibles, que no es fácil.

Nosotros no organizamos esto, simplemente vendemos entradas pero somos lo primero que se encuentra la gente y sobre los que descargan sus quejas, pero sobre esto seguro que a lo largo de estos días tendremos mucho que hablar.

El otro día comentaba una compañera "esto va a ser peor que en 2009" el año que el torneo se trasladó a la Caja Mágica y todo era un poco desastre. Pero algunos ya estamos preparados para lo peor: no nos dan miedo los que quieren entradas para Nadal, los que intentan cambiar las entradas de dia por la noche, los que olvidan sus entradas en casa, los que echan la culpa a errores informáticos cuando ellos mismos se equivocaron en la compra, los que se niegan a pagar el euro de gastos de gestión...

Diez días trabajando en una taquilla dejan miles de anécdotas, que este año estoy dispuesta a que no caigan en el olvido. Si quieren vivir el Madrid Open de manera diferente este es el lugar, síganos y no pierda detalle, en nada comenzamos.