Empezaron a sonar pero no tanto, lo que hizo que entre mis compis Manu y Patri hayan hecho una competición, de la que yo he quedado descalificada desde el principio por dedicarme como china a reenviar emails de compras, sobre quien de los dos cogía más llamadas. Esto ha provocado que la tarde fuera un poco más interesante y que llegaran a pelear por coger un teléfono. Finalmente Manu ha ganado y Patri mañana tendrá que llevar la comida a la mesa a su compi, mañana os cuento si lo cumple.
En el apartado de anécdotas hoy hemos tenido una de las buenas, como que te llegue un cliente al que el día anterior tu misma habías vendido unas entradas y te diga que en el control de accesos no le dejen pasar porque las entradas aparecen como que no han sido vendidas. Al comprobar el código efectivamente así era, la compra estaba cobrada pero anulada, ¿qué había pasado? Pues algo tan simple que con el jaleo de estos días le pases un posit a Raquel diciendo devuelve cuatro euros de los gastos de gestión de las invitaciones, y ella vea las palabras código de venta y devolver juntas, y anule una venta. No es bueno trabajar tanto :D
Y mañana para que los tres días sean diferentes toca una nueva aventura: stand futura. En cuatro años de torneo será la primera vez que pise el stand y por lo que me han comentado me espera: frío, poca gente y aburrimiento. Lo único bueno es que estoy más cerca de las pistas para ver algo de tenis, ya sabéis siempre hay que buscar el lado positivo, ¡buenas noches!